Cielo Arriba (Crónica Jornada de Spotting en la Torre de Control de Madrid Barajas – 23 Abril 2018)

Al igual que en años anteriores, un afortunado grupo de socios de Aire tuvo la posibilidad de visitar la Torre de Control del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas el pasado 23 de Abril del presente año. También es tradicional que el «dedo de la fortuna» designe a uno de los socios novatos en estas lides al objeto de redactar la crónica de este acontecimiento para solaz y conocimiento general de los que no pudimos asistir. En esta ocasión debemos agradecer al Socio Millán Alonso Alonso por compartir con nosotros esta emocionante experiencia en su:

CRÓNICA JORNADA DE SPOTTING EN LA TORRE DE CONTROL DE MADRID BARAJAS – 23 ABRIL 2018:

Cielo Arriba.

Para un “rookie” siempre es un honor que se le brinde la oportunidad de escribir una crónica para el boletín de su asociación de spotters y aficionados a la aviación, más si cabe aún siendo esta la primera ocasión que un humilde servidor participaba en uno de los denominados “Eventos AIRE” de este año.

Desde que entré en la asociación, había leído en multitud de boletines y mensajes a la lista de correo, sobre las actividades que con gran tesón y esfuerzo se preparaban y llevaban a cabo en distintos ámbitos aeronáuticos, y como todo buen “aerotrastornado” soñaba con la posibilidad de ser partícipe de ellas y de reunirme con otras personas a las que, al igual que yo, los aviones les producían esas emociones tan comparables a cuando uno se enamora.

Aquel 23 de Abril, día de mi comunidad autónoma, como buen Segoviano que soy, me uní al éxodo de mis conciudadanos y puse rumbo a Madrid para disfrutar, junto a otras 24 personas, de la visita a la terraza de la Torre de Control del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

Con nervios por no conocer a nadie, llegué al punto de encuentro convenido en un bar de la localidad de Barajas y enseguida conocí a uno de los socios de la asociación, el cual me “spotteó” a buena distancia, gracias al parche de AIRE que levaba en mi mochila. Amablemente me ofreció un café y una gran charla en lo que llegaba la hora de la partida hacia el control de acreditaciones.

Apareció nuestro presidente, Shery. Ya le conocía de la pasada Exibición de la FIO en donde amablemente charlamos durante unos segundos, pero aquí tuve el placer de tenerle también al lado cámara en mano, dando consejos e información a este novato de la aviación.

A la hora prevista los reunidos allí nos dividimos en dos coches y partimos hacia el punto de acceso del aeropuerto donde se encontraban el control y el resto de nuestros compañeros spotters. Una vez allí cumplimos con la normativa establecida por el “presi”: Uno detrás de otro en una cola ordenada. DNI en mano. Salimos de la caseta y nos reunimos aquí para pasar lista… etc.

Sobre las 11 de la mañana, ataviados con nuestras acreditaciones y pases para el coche, nuestro guía proporcionado por ENAIRE, nos guió a través de los controles de seguridad y carreteras subterráneas del aeropuerto hasta el emplazamiento de la torre de control, donde yo ya empezaba a sentir esos nervios y esas sensaciones que el ser “aerotrastornado” provocan.

Tras aparcar en las plazas designadas, nos vestimos con nuestra equipación de local, el chaleco naranja de AIRE, y salimos a jugar a nuestro estadio, el Adolfo Suárez Madrid-Barajas, no sin antes realizar la pertinente entrega del trofeo conmemorativo de nuestra visita al responsable de la torre de control.

Procedimos a subir en los ascensores, que aunque de poca capacidad (5 personas), nos regalaron unas maravillosas vistas de un Airbus A330 de American Airlines, siendo preparado para su posterior vuelo, con los “fingers” colocados para recibir pasajeros y los coches de servicios “atacando” sus respectivos puntos de “handling”.

Nos sentimos como en casa, ya que todos abrimos nuestras bolsas y maletas de material, preparamos las cámaras, montamos nuestros objetivos y muchos dejaron hasta las mochilas por los suelos, amontonadas en diferentes grupos para estar más ligeros ante la tarea que nos esperaba por delante.

Era un día bueno climáticamente hablando, había chispeado y diluviado durante nuestra espera en el bar de Barajas y temíamos mojarnos o tener que suspender la actividad, pero la lluvia cesó, el sol salió de entre las nubes en muchos momentos y tuvimos una visibilidad estupenda. Los aviones despegaban delante de nuestras narices en las pistas 36L y 36R dejando los aterrizajes para las pistas 33L y 33R.

En esas 2 horas y media aproximadamente (de 11 y media de la mañana a 2 de la tarde, gracias a la labor de muchas personas dedicadas a conseguirnos estas oportunidades) pudimos disfrutar de la presencia de distintos aviones “ligeros” como los ATR y CRJ de Air Nostrum, los A320 de Aegean, Alitalia o Aeroflot y  los B737 de Air Europa; aunque también “pesados” como los B747 de Wamos, el B777 de American, los B787-9 de Air China y Aeroméxico o los A340 y A330 de largo alcance de Iberia.

Cabe reseñar, que uno de los pilotos de uno de esos A330 de Iberia, hizo un guiño a todos los spotters allí congregados, al colocar en la ventanilla lateral del “cockpit” un cartel diciéndonos HOLA y posteriormente fotografiándonos desde otra gran perspectiva, la de la cabina de su avión, como vimos posteriormente en redes sociales. Algunos lo captamos sin ser realmente conscientes de lo que habíamos hecho hasta examinar más de cerca nuestras fotografías, provocando una sonrisa de admiración hacia el piloto que dedica un momento para saludar a los aficionados a la aviación que están observando su pájaro.

La jornada finalizó poco después de la llegada del todopoderoso A380 de Emirates por la 33L, haciendo las delicias de los allí presentes, descendiendo hacia la pista, tomando tierra con el característico humo blanco saliendo de las ruedas, acercándose hasta la terminal y rodeándola hasta el parking correspondiente… Un deleite para la vista de cualquier spotter incluso si ya lo has visto un montón de veces, aunque eso sí, nunca desde un punto tan cercano ni tan privilegiado como este.

La foto grupal de rigor cerró esta maravillosa jornada a la par que impresionante, en la que este joven amateur que va a cumplir dos años de spotter en mayo, disfrutó y aprendió un montón de cosas gracias a la compañía de otros amantes de la aviación como él.

Agradecer a ENAIRE su disposición para una vez más dejarnos estar ahí arriba, así como a nuestro guía y a los responsables de torre. También quiero agradecer a todas aquellas personas que han organizado este evento desde la Asociación AIRE y a nuestro “presi” Shery por confiar en este novato para escribir estas líneas. Por último, gracias a mis compañeros spotters por compartir estos momentos en las alturas y por su amabilidad y sus consejos.

Nos vemos en el Spotter Day de Barajas…

Millán Alonso Alonso

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