Sanidad retira del mercado los anorexígenos de acción central


 

La Agencia Española del Medicamento, en cumplimiento de la decisión de la Comisión Europea de fecha 9 de marzo de 2000, ha ordenado la revocación de las autorizaciones de comercialización, y consiguiente retirada del mercado, de los medicamentos que contengan los siguientes principios activos: fenfluramina, dexfenfluramina, anfepramona, clobenzorex, fenproporex, fentermina, mazindol, mefenorex, norpseudoefedrina, fenmetrazina, fendimetrazina, fenbutrazato y propilhexedrina. La presente decisión de la Comisión Europea, vinculante para todos los Estados miembros de la Unión, refrenda el dictamen científico emitido de forma previa por el Comité Europeo de especialidades farmacéuticas (CEF), por aplicación de lo dispuesto en el articulo 15(a) de la Directiva 75/319/EEC modificada. En consecuencia, según ha dado a conocer el Ministerio de Sanidad en un comunicado, "deberán ser retiradas del mercado y devueltas a sus laboratorios titulares por los cauces habituales las especialidades comercializadas en España que se relacionan a continuación": Anfepramona: Delgamer 75 mg, 30 comprimidos, Delgamer 75 mg, 12 comprimidos, Clobenzorex Finedal 30 mg 30, cápsulas, Fenproporex Antiobes Retard 20 mg, 30 comprimidos, Tegisec 10 mg,30 comprimidos. Asimismo se prohibe la elaboración de fórmulas magistrales y preparados oficinales de los que formen parte cualquiera de las sustancias anorexígenas anteriormente citadas como principios activos. Los pacientes que en la actualidad estén tomando cualquiera de los preparados anteriormente citados, deberán de hacer una retirada gradual de la medicación y siempre bajo la supervisión del médico, el cual determinará si es necesario un tratamiento farmacológico sustitutivo Todos los productos mencionados estaban indicados para el tratamiento a corto plazo de la obesidad. Sin embargo, el reconocimiento de efectos adversos graves; agudos y crónicos asociados a su uso y la constatación científica de que la obesidad es un desorden crónico cuyo abordaje terapéutico requiere una estrategia a largo plazo, han llevado a las autoridades sanitarias de todo el mundo a cuestionar la racionalidad de su utilización.