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El uso racional de los antibióticos es un asunto que cada día preocupa más en todo el mundo. El interés de diferentes instituciones por abordar este problema ha quedado plasmado en una resolución aprobada por el Consejo de Salud de la Unión Europea. El 20 de junio de 2001, la Comisión de la Unión Europea adoptó una estrategia común para todos los Estados miembros con la finalidad de combatir la amenaza que para la salud de los hombres, animales y plantas supone la resistencia antimicrobiana. Esta acción de la Unión Europea se une a la de otras instituciones internacionales como la de la Organización Mundial de la Salud, que en su día ya aprobó, la "Estrategia global para la contención de la resistencia antimicrobiana". En esta misma línea y
profundizando en la consecución del objetivo de conseguir disminuir la
resistencia a los antimicrobianos, el 15 de noviembre de 2001 el Consejo de
Salud de la Unión Europea, que agrupa a los ministros de Sanidad de los 15
Estados miembros, adoptó una Recomendación sobre el uso prudente de los
antibióticos y otros agentes antimicrobianos en medicina humana. El texto anima
a los gobiernos nacionales a que adopten las medidas oportunas para contener la
difusión de resistencias antimicrobianas mediante un uso más prudente de los
antibióticos. Las medidas a tomar se basan en aumentar la información al
público, insistir en la necesidad de que estos medicamentos sean dispensados
exclusivamente con receta médica y mejorar el seguimiento del consumo de los
antibióticos. Con la finalidad de dar la
máxima difusión a esta Recomendación del Consejo de la Unión Europea, se celebró
en Bruselas el pasado mes de noviembre, un encuentro sobre el uso de los
antibióticos en Europa. En este encuentro, el Comisario de Salud de la Unión
Europea, David Byrne, pronunció una conferencia en la que destacó la importancia
de que los Estados Miembros adopten las recomendaciones del Consejo, ya que los
principales objetivos son minimizar la mortalidad y la morbilidad debida a la
resistencia a las infecciones, preservar la eficacia de los agentes
antimicrobianos y contener el aumento de la resistencias antimicrobianas.
Durante su intervención el Comisario de Salud también insistió en la necesidad
de cooperación internacional entre los diferentes Estados y respaldó la puesta
en marcha del proyecto de la Comisión para estudiar el consumo de
antimicrobianos en Europa. Para conseguir todos estos objetivos es necesario incidir en políticas de prevención de infecciones y en el control de las enfermedades de comunicación obligatoria, utilizar los antibióticos de manera prudente, mejorar la información a los usuarios y el sistema de autorización de nuevos antibióticos en el mercado. No lo olvide: Pregunte siempre a su farmacéutico. Él le informará sobre éstas y otras cuestiones relacionadas. Y recuerde que la intervención farmacéutica supone una elevada garantía en el proceso global de adecuación, efectividad y seguridad de los tratamientos con medicamentos. |