GASES NERVIOSOS

Generalidades

Hay diversas maneras de clasificar los agresivos químicos: por su persistencia, por su rapidez de acción, por la vía de penetración, por su forma de dispersión, por sus efectos.

En cuanto a sus efectos, estos pueden ser: letales, incapacitantes, citotóxicos.

Los agentes neurotóxicos se engloban dentro de la categoría de letales. Son tóxicos del Sistema Nervioso Central, producen sus síntomas en 3-4 minutos, y su estructura está relacionada con la de un neurotransmisor que es la acetilcolina.

Vías de penetración de los neurotóxicos

  • Piel y mucosas

  • Tracto respiratorio

  • Tracto digestivo

Mecanismo de acción

Los neurotóxicos son agentes anticolinesterásicos, es decir inactivan la enzima colinesterasa, encargada de hidrolizar la acetilcolina, un importante mediador sináptico.

Los fármacos inhibidores de la colinesterasa se pueden clasificar como sigue:

  1. Derivados carbámicos: unos son de aplicación clínica, como la fisostigmina o eserina. Otros son de aplicación agrícola como insecticidas, como carbacryl, baygón

  2. Alcoholes simples con nitrógeno cuaternario: edrofonio

  3. Compuestos organofosforados: poseen un radical O=P o P=S que, a diferencia de los anteriores compuestos, inactiva la acetilcolina de forma irreversible por fosforilación. En su mayoría son muy liposolubles, de donde deriva su principal toxicidad (por su afinidad por el Sistema Nervioso Central). Unos tienen utilidad clínica en aplicación tópica conjuntival: ecotiopato, isoflurato, otros se emplean como insecticidas, pero son muy tóxicos: el paratión y paraoxón(miritacol), son tiofosfatos que se activan en el organismo al transformarse en derivados fosfato. Otros muchos se emplean con fines homicidas, son los gases de guerra.

Volviendo al mecanismo de acción, hay que saber que la acetilcolina, en el espacio sináptico, es hidrolizada rápidamente por la acetilcolinesterasa (ACE) (80-150 µsegundos) mediante un proceso sucesivo de acetilación de la enzima, separación de la colina y separación del grupo acetilo. Por definición los inhibidores de la ACE interfieren en este proceso al interactuar con la enzima e inactivarla, pero lo consiguen por mecanismos algo diferentes. Así, los compuestos organofosforados, de los que nos ocupamos, se fijan al sitio esterásico de la enzima, formando un enlace covalente entre el fósforo y la enzima, de extraordinaria estabilidad y difícilmente hidrolizable. La inactivación dura cientos de horas. En las primeras horas, la hidrólisis es inducible por compuestos del tipo de las oximas, pero pasadas algunas horas, la unión se hace irreversible y la recuperación de la actividad anticolinesterásica ha de esperar a que se sinteticen nuevas moléculas de enzima.

¿Cuales son las acciones farmacológicas de estos agentes neurotóxicos? Pues aquellas derivadas de su propiedad fundamental de inhibir la inactivación de la acetilcolina en los sitios donde esta se libera fisiológicamente, tanto en el Sistema Nervioso Central como en las terminaciones nerviosas periféricas, somáticas o vegetativas. Su acción, por tanto, consiste en una extensión de los efectos colinérgicos en los diversos órganos, la acetilcolina, al no ser hidrolizada, actúa continuamente sobre los receptores de la membrana postsináptica, hay estimulación continúa de las neuronas efectoras.

Efectos de los neurotóxicos

Podemos hablar de efectos Muscarínicos, en el parasimpático; Nicotínicos, en la placa neuromuscular y efectos Centrales, en el Sistema Nervioso Central.

Efectos Muscarínicos

  • aumento de la secreción bronquial

  • dolor torácico

  • broncoconstricción

  • espasmos laríngeos

  • sudoración

  • nauseas

  • aumento del peristaltismo intestinal

  • calambres abdominales

  • arritmias cardíacas

Efectos Nicotínicos

  • convulsiones musculares

  • elevación de la presión sanguínea

  • convulsiones fasciculares

  • gran debilidad muscular que termina en parálisis, incluida la de los músculos respiratorios

  • respiración lenta

Efectos centrales

  • tensión y ansiedad

  • confusión

  • ataxia

  • convulsiones

  • dolor de cabeza

  • temblor

  • alteración del EEG

  • pérdida de reflejos

  • depresión respiratoria

  • parálisis bulbar

  • muerte (por asfixia)