CARACTERÍSTICAS TERAPÉUTICAS DE LA HOMEOPATÍA

 

La curación de una enfermedad con medicinas que causen sus mismos síntomas en personas sanas, conocida como homeopatía, nos ocupa una vez más. Hoy les hablaremos de las características terapéuticas de esta disciplina. La premisa básica es el paciente y sus síntomas, y no la enfermedad.

La homeopatía suele ser adecuada en el tratamiento de síntomas temporales de enfermedades menores, así como en el mantenimiento de una buena calidad de vida en enfermos crónicos. El éxito de un tratamiento homeopático depende de la observación del paciente y de la aplicación adecuada de los principios de la homeopatía. El médico homeópata tiene en cuenta todos los síntomas que presenta el paciente para individualizar su tratamiento con sustancias que puedan atajar la enfermedad que padece. La necesidad de conocer a fondo la situación vital del paciente hará que la primera consulta sea, por lo general, bastante extensa.
 

Una vez que el médico homeópata ha registrado todos los hechos relacionados con el paciente, la tarea principal se centra en la elección del medicamento. Existen tres posibles tratamientos, según la escuela homeopática a la que pertenezca el médico. El unicista aplicará un solo remedio que responda a la parte principal de los síntomas, lo prescribirá una sola vez y no lo renovará hasta que cese su efecto. El pluralista tomará varios remedios que se aplicarán de forma separada a lo largo del día, y que abarcarán todos los síntomas del paciente. El complejista utilizará fórmulas compuestas en las que todos los remedios indicados son complementarios.

La dosis y posología del medicamento prescrito se adaptarán a cada paciente. Este tipo de tratamientos, dependiendo de la potencia del medicamento y de la frecuencia de su administración, puede causar a veces un agravamiento inicial del paciente. Esto generalmente es un buen signo, ya que demuestra que la medicina elegida tiene el mismo principio activo que la enfermedad que se está tratando.

El seguimiento del tratamiento implica observar la evolución del paciente, y puede implicar cambios en las dosis, en las posologías o en las propias medicinas. Es fundamental la comunicación abierta y franca entre paciente y facultativo, ya que de los datos proporcionados por el enfermo dependerá la actuación posterior del médico.
 

Como hemos visto, hay importantes diferencias entre la medicina convencional y la homeopatía. Esta disciplina intenta estimular las funciones del organismo para que se recupere por sí mismo, haciéndolas más eficaces sin agravar las reacciones del enfermo.

Recuerde que la homeopatía atribuye una importancia fundamental a la relación entre médico y paciente, y que buscará un remedio individualizado para cada paciente.