LA ASPIRINA INFANTIL SÓLO SE VENDERÁ CON RECETA (Fuente: LA RAZÓN)


14 de Mayo de 2003.-

La Agencia Española del Medicamento establecerá la contraindicación del ácido acetilsalicílico en menores de 16 años para tratar la fiebre. El fármaco está relacionado con el síndrome de Reye, una dolencia rara, pero mortal

La aspirina infantil no se podrá vender sin la prescripción de un médico, y éste sólo la podrá recetar como analgésico, no para tratar la fiebre. Así lo anunciará en los próximos días la Agencia Española del Medicamento, según informaron ayer a LA RAZÓN fuentes sanitarias. La Agencia ordenará la contraindicación del fármaco en su uso como antipirético en menores de 16 años. Pese a que la medida no responde a ninguna alarma, las autoridades sanitarias han decidido adoptarla por la relación entre el ácido acetilsalicílico y el síndrome de Reye, un trastorno poco común pero grave, que incluso puede ser mortal. España sigue así los pasos del Reino Unido, que desaconsejó la aspirina para niños y adolescentes en octubre.


Rosa Serrano - Madrid.-
El Comité de Seguridad de los Medicamentos ha recomendado a la Agencia Española del Medicamento la contraindicación del uso de aspirina en menores de 16 años para tratar síntomas febriles. De este modo, la aspirina infantil dejará de ser una especialidad farmacéutica publicitaria y pasará a venderse de forma obligatoria con receta médica. Según pudo saber ayer LA RAZÓN y confirmaron fuentes del Ministerio de Sanidad, esta recomendación, que dará a conocer la Agencia del Medicamento en los próximos días, es una medida cautelar por la relación del consumo de este fármaco con el síndrome de Reye. Se trata de una enfermedad propia de niños y adolescentes, poco común, pero grave.

Sin alarma

Las mismas fuentes precisaron que la medida «no responde a ninguna alarma» y que no se ha registrado ningún caso en nuestro país que haya motivado la contraindicación del fármaco. Por el contrario, aseguraron que éste «es un asunto que se venía estudiando desde hace tiempo». Señalaron que se han realizado estudios farmacoepidemiológicos que aconsejan establecer la contraindicación.
La relación del consumo de aspirina en menores con el síndrome de Reye es bien conocida. De hecho, antes de que el Comité de Seguridad de los Medicamentos aconsejara a la Agencia tomar esta medida, el prospecto de aspirina infantil ya incluía una recomendación: no se debía utilizar como antipirético en niños. El paso que va a dar ahora la Agencia del Medicamento es pasar de la recomendación a la contraindicación.
Este paso conlleva una segunda medida, que con toda probabilidad comunicará la Agencia hoy o mañana: la aspirina infantil se venderá sólo bajo prescripción facultativa. En la actualidad, el ácido acetilsalicílico (principio activo de la aspirina) está dentro del conjunto de las Especialidades Farmacéuticas Publicitarias (EFP). A partir de la entrada en vigor de esta medida, sólo seguirá en este grupo la aspirina para adultos. La infantil sólo se comercializará con receta, y los médicos sólo la podrán recetar como analgésico para niños y adolescentes, no para combatir la fiebre.
Con esta medida, las autoridades sanitarias españolas siguen los pasos de las británicas. En octubre del año pasado, la Oficina de Control de Medicamentos del Reino Unido desaconsejó el consumo de ácido acetilsalicílico a los menores de 16 años. El diario «The Guardian» informó entonces de que, mientras se completaba la prohibición total, llevada a cabo el pasado mes de marzo, los prospectos incluirían una recomendación de no administrar a los niños. El motivo fue el mismo, el síndrome de Reye.

Una enfermedad mortal

Se trata de un trastorno raro, pero muy grave y a menudo mortal. Quienes lo padecen sufren inflamación del cerebro y una acumulación rápida de grasas en el hígado. La enfermedad es propia de los niños y adolescentes. Su gravedad varía mucho, pero la mortalidad media está en torno al 20 por ciento. Los que sobreviven a la fase aguda suelen recuperarse, pero los que han padecido convulsiones pueden padecer daños cerebrales, como retraso mental.
En España, el padre de un joven que sufrió el síndrome de Reye, presentó en 2001 una reclamación al Ministerio de Sanidad, previa a la vía jurisdiccional civil, por daños y perjuicios al entender que hubo negligencia en la asistencia médica a su hijo en 1982. En la reclamación se afirma que en 1978, la epidemióloga del Centro de Control y Prevención de Enfermedades del Reino Unido, Karen Starko, demostró que la aspirina era la causa del síndrome de Reye y, un año después, este centro recomendó que el prospecto de aspirina incluyera esta advertencia. En nuestro país, los prospectos advierten del riesgo desde 1987.