Las Antenas

 

Todo transcurrió durante la Segunda Semana Naval en Santander, cuando el EA participaba por primera vez con una formación de doce F-104.

 

Uno de los 12 aviones llevaba puesto el "catamarán" debajo del fuselaje para sacar película de todo lo que se pusiera por delante.

 

La salida se realizo por la pista 23 con una separación de 3 ó 4 segundos cada despegue y efectuándose la reunión mientras se hacia la salida Mostoles -1.

 

El día presentaba inestabilidad y bastantes capas de nubes, por lo que la reunión, el ascenso y el crucero hasta Santander fue muy incomodo y sin duda también, provocado por la poca experiencia que se tenia en  volar una formación inusualmente tan grande.

 

El protagonista de esta historia fue el piloto que iba de punto interior derecho del rombo derecho en la cuña de tres rombos, el cual recuerda con espanto como los meneos hacían moverse como una cocktelera al avión que tenia por su  izquierda, el iba de cráneo para mantener su puesto en la formación.

 

Cuando llegaron a Santander y comenzaron a bajar, para dar un par de pasadas a la Flota,  esta no estaba en el lugar fijado y con la bruma y el estar mas alejados de lo previsto, fue un poco difícil el encontrarlos, en ese momento las sacudidas al avión de la izquierda eran tremendas, aunque conseguía mantenerse en su sitio, el que no fue capaz de mantener su posición fue nuestro protagonista, el cual tiro la toalla.

 

Con el motor a fondo, perdió la formación y desesperado iba como tres o cuatro fuselajes por detrás de su rombo, en ese momento tomo su posición el que iba de perro y sin mediar palabras y mas cómodamente, el protagonista  se coloco como perro.

 

En ese mismo momento se localizo a la Flota y se le dieron una par de pasadas como Dios manda. Como por debajo de las nubes  el tiempo estaba mas despejado y tranquilo, se aprovecho para dar unas pasadas a la ciudad de Santander y así filmar con la cámara que se llevaba.

 

Y allí llego el momento en el que el punto renegado que había pasado a superperro de todos los perros, pago todas sus culpas en cómodos aullidos, ya que la formación se puso en columna de rombos y a nuestro protagonista le toco ser el perro numero 5 de la formación, como justo castigo a su espantada anterior y es que en esta posición un ligero movimiento del Jefe de formación a el, le suponía un salto instantáneo de un par de metros.

 

Toco sacar unas fotos a un malecón, enfilando un edificio situado en una ladera, pero que estaba lleno de antenas porque era Radio Santander, cuando se acercaba la formación y punto de embestir a las antenas de frente y sin poder tirar hacia arriba ni un centímetro  por tener la tobera de su Jefe encima de su cúpula, grito por radio:

 

     !!! LAS ANTENAS !!!

 

El grito que dio asusto a todos en general, pensando que se habían llevado alguna puesta, la segunda pasada ya se hizo unos cuantos metros mas arriba saliendo todo bien y volviendo a Base mas relajados y tranquilos.

 

Días mas tarde y después de revelar las fotos y la película, se comprobó que en la primera pasada se reaizó a unos pocos metros por encima de la antema mas alta.

 

El grito de !!Las Antenas!! quedo por algún tiempo como símbolo de que alguien lo estaba pasando mal y que estaba a punto de tirar la toalla.