El último vuelo del P.3A-01 Orión 22-21

El pasado 14 de noviembre tuvo lugar el último vuelo del P.3A-01 Orión 22-21 del Ala 11 con destino a la Base Aérea de Cuatro Vientos para formar parte a partir de ahora de la gran colección de aeronaves del Museo del Aire, otro motivo más para visitarlo.

Nuestro socio Eduardo Iván JaraboLópez nos relata este penúltimo episodio de este auténtico veterano de nuestro Ejercito del Aire.


A las 15.27 horas del dia 14, con indicativo CISNE 31, aterrizaba en la pista 09 de cuatro vientos, el P.3A-01 (Deltic Orion) 22-21, Buro Number 152153.
Entregado al VP-8 el 15.03.1965, ha tenido  una larga y fructífera vida,nada mas y nada menos que 52 años, 44 de ellos, desde el 01.08.1973, en nuestro Ejercito del Aire, totalizando 19.940 horas de vuelo.
Su ultimo vuelo operativo se produjo el pasado dia 13.11.17 durante una misión OTAN, en la que se soltó como comandante de aeronave el Tte.Hiraldo.
Es imposible condensar toda una vida, quedan para la historia una multitud de anécdotas, como las autenticas colas que se producían para hacerse selfies debajo de su deriva, donde aparece el Buro Number, ya que las tripulaciones de P-3 allende fronteras, no creían posible que un Alfa, el 4º operativo mas antiguo del mundo, siguiera volando, y ademas en ese tan magnifico estado.
Milagros, para ellos ya comunes, a manos del Escuadrón de Mantenimiento Específico P3
Pero si importantisimas son las maquinas, y mas una como esta, que marca un antes y un después, mucho mas lo son las personas, estas son las que otorgan en cierta medida, alma a tan maravillosos elementos técnicos.
Como parte de su tripulación, hacia también su ultimo vuelo el Subteniente Antonio Bau, que con 9.540 horas de vuelo, durante su dilatada e ininterrumpida carrera de 34 años en el grupo 22 como mecánico de vuelo, se ha convertido, por derecho propio, en un autentico puntal de la unidad a lo largo de casi tres décadas, pasando a situación de retiro a principios del próximo año.
En este “negocio” de la patrulla marítima, donde todas las cosas ocurren en silencio y muy lejos de ninguna parte, donde domina el océano y la labor es siempre oscura y callada a fuer de fundamental, hombres y maquinas son un todo mucho mas que en cualquier otra parte, por eso, los compañeros son mas compañeros, su huella es mas profunda, y la tristeza que dejan tras de si al marchar, quizás un poco mas honda.
Han de ser las nuevas generaciones, las que se hagan dignas de vuestro legado.
Hasta siempre compañeros.
Eduardo Ivan Jarabo Lopez

Fotos relativas a este evento realizadas por el socio José Luis Celada Euba:

 

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